domingo, 21 de octubre de 2012


FELIPE II Y LA LEYENDA NEGRA


 

“Leyenda negra, distorsión de la historia española, llevada a cabo con el objeto de descalificar las actitudes políticas de la Monarquía Hispánica en la época durante la cual era una de las mayores potencias mundiales. En todas hay elementos positivos y negativos y nadie puede tirar la primera piedra.”   

       La leyenda negra dice que la expulsión de España de los judíos y musulmanes en 1492 fue un claro ejemplo de la intolerancia religiosa de los Reyes Católicos hacia otro tipo de religiones que no fuese la religión cristiana y católica. Las actuaciones de la Inquisición española  fueron otros de los hechos que contribuyeron a fomentar dicha leyenda así como las crónicas del fray Bartolomé de Las Casas en las que se relataban los genocidios de indígenas, la destrucción de la entidad indígena y el robo de oro y plata por parte de los españoles.

 

Felipe II (Demonio del Sur o Rey prudente) fue hijo de Carlos I de España y V de Alemania (Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico) y de Isabel de Portugal. En 1556 se produce la abdicación de su padre Carlos I transfiriendo España y sus dominios a su hijo Felipe II a excepción del título de Emperador del Sacro Imperio Germánico que cedió  a su hermano pequeño Fernando, rey de Bohemia y Hungría. Aparte de los territorios que heredo por parte de su padre, en 1580 logro convertirse en Rey de Portugal, hecho que le permitió la reunificación peninsular pasando así a controlar toda la parte atlántica desde la Península y su imperio colonial.  Así fue como Felipe II llego a conformar el mayor imperio conocido hasta esa época (los territorios de las Coronas de Aragón y de Castilla, los Países Bajos, el Franco Condado, las posesiones en el norte de Italia, el reino de Nápoles y las colonias de América hay que añadir las islas Filipinas, el reino de Portugal y sus colonias en África, Asia y América ) y de aquí nació la famosa frase que dice: “ El imperio donde nunca se ponía el Sol” ya que era tan extenso que en alguna parte de sus territorios siempre había luz solar.

      Aunque su herencia territorial se vio reducida con respecto a la de su padre no le impidió continuar con el afán de defender la fe católica frente a sus enemigos, exteriores, como el imperio Turco, e interiores, como el protestantismo

       Con la anexión de Portugal las otras potencias europeas se preguntaron si no habría alguna forma de poner límite al poder del Rey de España. Los que se sentían más amenazados por el poder de Felipe II eran los franceses, el Imperio Otomano y sobre todo, Inglaterra y los holandeses. Para entender el origen de esta leyenda es importante conocer algunos aspectos de la política tanto interior como exterior que Felipe II llevo a cabo durante su reinado


En la política interior destacan dos:

 

·     1)    La rebelión de los moriscos en las Alpujarras en 1568:

                    A principios del siglo XVI (1502 en Aragón y 1525 en Castilla) los musulmanes fueron obligados a convertirse al cristianismo bajo la amenaza de destierro. Así los musulmanes se convirtieron en "moriscos”. Siguieron conservando su lengua, vestimenta y costumbres. En 1567 Felipe II prohibió las ropas moriscas y la lengua árabe, dándoles un período de tres años para aprender el castellano por lo que los moriscos decidieron revelarse y en 1568 se produjo la sublevación de los moriscos del antiguo reino de Granada.

2)   La revuelta de Aragón, en 1589.

           Esta revuelta tuvo su origen por el enfrentamiento del rey con el Justicia Mayor de Aragón. De esta lucha salió victorioso Felipe II quien ejecutó al Justicia y recortó los fueros del reino de Aragón.

En política exterior destacan los mismos frentes a los que tuvo que hacer su padre, sumándose el conflicto en los Países Bajos y con Inglaterra:

  • Las guerras contra Francia, en 1557, que culminó con la derrota de los franceses en San Quintín y permitió a Felipe II el control del norte de Italia.
  • El enfrentamiento con los turcos por el dominio del Mediterráneo desembocó en la batalla de Lepanto, en 1571, en donde la armada cristiana derrotó a la turca.
  • La rebelión de los Países Bajos que acabó enfrentando a los protestantes del norte con los católicos del sur. Este conflicto terminará, en el reinado de Felipe IV, con la independencia de los territorios del norte (lo que será Holanda). Inglaterra fomentó la rebelión de los Países Bajos no sólo por solidaridad protestante frente al católico Imperio hispánico sino por la amenaza que representaba tener dominios españoles a tan poca distancia de sus costas. Por otra parte, el enfrentamiento también se planteó en el terreno económico y político debido a las estratagemas inglesas por participar a toda costa de las ganancias americanas.
  • El conflicto con Inglaterra, provocado por el apoyo que los ingleses dieron a las provincias rebeldes de los Países Bajos y a los ataques y presiones contra las posesiones españolas en América. Felipe II intentó invadir Inglaterra con la Armada Invencible; su derrota, en 1588, supuso el primer gran tropiezo de la monarquía española. Tras la derrota de la Armada Invencible la guerra marítima entre España e Inglaterra continuó; el incidente más notable fue el incendio de Cádiz, en 1596, por una flota inglesa. Su fracaso, debido más a las malas condiciones meteorológicas que a los méritos militares ingleses, fue utilizado por éstos para ridiculizar tanto a la que denominaron irónicamente «Armada Invencible» como a la monarquía española.

           Felipe II fue duramente criticado por sus enemigos y por los enemigos del catolicismo debido a su política antiprotestante y defensora del catolicismo y esto seguramente se debía al carácter mesiánico con el que concebía su monarquía (Felipe II creía y estaba convencido de que el mismo Dios le había elegido para gobernar y que gozaba por ese mismo motivo, de su protección para alcanzar cualquier meta que se propusiera). Así surgió la leyenda negra que comenzó siendo una crítica a los abusos cometidos en la conquista de América y derivó luego hacia una crítica general del imperialismo español, en particular de la política de Felipe II. En esta leyenda negra no sólo confluyen las decisiones políticas sino también el propio carácter del monarca marcado por una severa educación que recibió y su profunda religiosidad, que se acentuó con las muertes de Isabel de Valois y del príncipe Don Carlos. Según algunos historiadores estas muertes no fueron accidentales ni naturales sino que se acuso a Felipe II de haberlos asesinado .El responsable de promover esta historia fue Guillermo de Orange-Nassau el Taciturno, príncipe de Orange.

 

Intolerancia religiosa tipificada en la Inquisición

         Parte de la Leyenda Negra se centro en la Inquisición española, uno de los instrumentos para llevar a cabo la política imperial de Felipe II en Europa. La Inquisición española fue un tema recurrente entre los intelectuales europeos, que vieron en el Santo Oficio una simple maquinaria de practicar las más horrendas torturas. Y, en particular, fue una de las grandes obsesiones de los holandeses. Entre 1559 y 1562 se celebraron tres autos de fe inquisitoriales, en los cuales fueron quemados unas decenas de protestantes. Con ello acabó con el protestantismo andaluz. En Castilla, el mayor foco protestante se desarrolló en Valladolid. En el año 1559 se celebraron dos autos de fe en la plaza mayor. A uno de ellos asistió el propio Felipe II en persona. El caso más famoso de persecución inquisitorial en tiempos de Felipe II fue el del arzobispo Carranza de Toledo.

 Abusos cometidos en la conquista de América

       La situación europea motorizó la búsqueda de nuevas fuentes de ingreso para las monarquías. Los colonizadores americanos tuvieron un objetivo claramente capitalista. La organización de la extracción, tráfico y producción fue para generar ganancias prodigiosas y, sobre todo, proveer al mercado mundial.

          Los religiosos buscaron congraciarse con los nativos al ofrecerles algunas formas de protección ante el salvajismo colonizador, para luego someterlos por la vía de la imposición cultural y el sometimiento ideológico. El solo hecho de haber impuesto una creencia distinta, demuestra el profundo desprecio de los sacerdotes hacia las costumbres ancestrales indígenas. El objetivo de inculcar, catolicismo mediante, la resignación y la docilidad ante el nivel de explotación infrahumano permitió la incorporación de una cuantiosa mano de obra barata y útil para los proyectos de los europeos.

    Existen muchas exageraciones o falsedades sobre la leyenda negra y existe bibliografía  abundante que pone en evidencia las acusaciones que se hicieron contra España lo que ha permitido descubrir el lado opuesto a esta leyenda y acuñar asi un nuevo término que describe a Felipe II no como un personaje  intolerante y  cruel sino como un hombre de su tiempo, culto y mecenas que llego a ser el dirigente más poderoso e influyente  de su época, La leyenda Blanca o Rosa.

 

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